droga sonrisa

COSAS QUE ME INSPIRAN (1)

Hoy, justo hoy, necesitaba un dosis de buen humor. Una motivación que me hiciera sentar a escribir con un objetivo. Hace bastante que recolecto en Evernote, en marcadores web, en ventanas que nunca se cierran, en suscripciones y en papelitos anotados (y luego perdidos) esas cosas que me gustan, que me llenan, que me dicen ¡mirá que buena idea!. Que me inspiran, bah.

droga sonrisa

La inspiración puede venir de cualquier lado…

Aniko lo empezó hará un mes: un recompilatorio de videos, charlas, libros, música, webs, personas o lo que sea de cosas que nos inspiran. Y tenía ganas de sumarme, de compartir todo eso que encuentro y que me encanta, y que quede todo juntito en un solo lugar. Nada tiene que ver que anoche me volvieron a robar (esta vez estando sola, caminando en un parque, de noche -sí, boluda yo-, y se fue celular y algo de plata nomás) y que necesito ese plus motivacional.

1. #CHARLA-TEDX: Logan Laplante – Hackschooling makes me happy (Hackear la educación me hace feliz)

Después que dejé la Universidad y vi que, sin un papel que dijera que sé menos de lo que sé y soy capaz de hacer (porque, vamos, un título es sólo un pedazo de papel que certifica que sabés ciertas cosas nomás), podía trabajar de lo que quiero y realmente me gusta hacer (que es lo que vengo haciendo hace tres años), me volví defensora de la educación alternativa. O por lo menos, detractora de la educación tradicional.

Las escuelas educan por medio de rellenar cabezas, de hacer repetir una y otra vez cosas, de obligar a estudiar cosas por las que uno siente curiosidad. No desarrollan ni promueven la curiosidad o la creatividad o el hambre de aprendizaje. Y una educación diferente es posible.

Logan Laplante en un adolescente de 13 años que a los 9 fue retirado del sistema tradicional, a pesar de las críticas que recibieron sus padres. No es que dejó de aprender, sino todo lo contrario: su enfoque pasó a ser una educación basada en la felicidad, la salud y la creatividad y una mentalidad hacker (que el define como desafiar y cambiar el sistema para hacerlo diferente y mejor).

Cómo dice en el video: “Gran parte de la educación parece estar orientada para hacer una carrera en vez de hacer una vida”. Tomá mate (díganme que entienden la frase, el otro día se la dije a un amigo chileno y ya no sabía cómo explicársela). Y tiene 13 años.

Él demuestra cómo todo depende de cómo lo enfoquemos, de qué mirada le demos: no es lo mismo sentarte a estudiar historia porque te obligan a recitar lo que pasó en la Primera Guerra Mundial, que estudiar la historia del país donde justo estás de viaje. No es lo mismo que te obliguen a escribir sobre arco iris a que te den un tema libre y puedas escribir sobre lo que más te motiva.

Justo en este momento estoy preparando una nota sobre educación alternativa (acá en Ecuador conocí chicos que fueron educados con el sistema Pestalozzi, y una familia que cría a sus hijas con el Montessori) para uno de los medios para los que escribo, y volver a verla es genial. Veanla veanla veala. No puedo dejar de creer que con la edad que tiene, habla con más claridad y madurez que muchas personas de 30 años que conocí.

2. #MÚSICA: Playing for change

No sé tocar ningún instrumento, agarro una flauta y soplo sin más, la primera vez que agarré una guitarra lo hice al revés (sí, con la cuerdas mirando hacia mí) (¿Se la creyeron? Nunca tanto, sólo la agarré como si fuera zurda), y alguna vez logré tocar un poco el cajón peruano. Pero amo la música. Puedo (y me encanta) dormir con música, estudiar con música, leer con música, cocinar, bañarme, correr, pedalear, conversar, hacer lo que sea. Me encanta.

Playing for change es un proyecto musical multimedia y una fundación, creados por Mark Johnson con el objetivo de inspirar y conectar el mundo a través de la música, grabando músicos de diferentes países y culturas. Lo que más me gusta es que no importa si son famosos o no; incluso hay músicos callejeros y grupos. Por ahí leí que la metáfora de este “conectar el mundo a través de la música”, cuando graban las canciones cada músico graba su parte escuchando por audífonos lo que han hecho los otros.

Hay muchas y muy buenas, pero la que más me gusta es esta.

3. #INICIATIVAS: Madrid, te comería a versos

Lo vi anoche y morí de amor. Un colectivo de artistas y poetas pintaron las calles de Madrid con mensajes tan lindos tan lindos tan lindos como “Mi más sentido bésame”, “Duerme menos y sueña más”, “No hay imposible sólo improbables” o la que me encanta: “Fuimos a hacer el amor y parece que volvimos de hacer la guerra”.

Pequeñas acciones que provocan catarátas de emociones. ¿A quién no le gusta salir a caminar -desde un paseo hasta en la corrida de un lugar a otro- y encontrarse con algo así? Me encanta las cosas simples que llegan lejos.

MADRID, TE COMERÍA A VERSOS from tecomeriaaversos on Vimeo.

Porfa, si alguien anda por Madrid y se cruza con esas pintadas, ¡saque una foto y mándemela!

¡Ah! El que quiera está invitado a sumarse, y armar un cadena inspiracional entre todos.

4. #MANIFIESTOS: The Holstee Manifiesto

Creo que todos lo conocen. Dio muchas muchas vueltas por Internet, más de uno lo tuvo en su muro, se lo pegó en algún cuaderno. Es que es simple y va al grano. Me gustan mucho dos de las frases: “Pregúntale a la próxima persona que veas, cuál es su pasión” (lo que me hace acordar a alguien que fue muy especial para mí y justamente ese era algo así como su lema cuando conocía a alguien) y “Si algo no te gusta, cámbialo”. Simple =)

holstee manifiesto español

Holstee es un grupo de chicos que crean productos que ayuden a recordarnos qué es importante, basándose en el diseño sustentable. Este manifiesto, así como sus productos, transmiten buena onda, energía y mucha motivación. Como para pegarlos por todos lados.

Y vean el video, que es súper lindo también (y con músiquita motivadora, como tenía que ser):

5. #PERSONAS: Steve McCurry, fotógrafo

Simplemente, pasen y vean. Ha estado por todo el mundo, desde grandes ciudades a pequeños pueblos. Es el fotógrafo de la niña afgana, esas de ojos gigantes verdes. Sus fotos son una mejor que la otra, dan ganas de irte de viaje por todos esos lugares, dormir en todas esas casas donde fotografió gente, hablar con todo ellos, saber cómo viven, ir al mercado con ellos.

steve mccurry

 

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Acerca de 

Cuando hice mi primer viaje de mochilera a los 18 años entendí que viajar era mucho más que algo que quería hacer sólo quince días al año. Cuando, dos años después, hice un voluntariado en Kenia, me di cuenta que aportar un granito de arena era algo que no podía dejar de lado.

Desde 2011 viajo y escribo en este blog: para compartir, para mostrar, para aprender, para entender. Escribo porque me gusta, porque lo necesito y porque es mi trabajo para seguir viajando.