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VIENTOS DE ARENA

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Viento. Arena. Sol. Nubes grises amenazantes. Mientras subía las dunas, empinadas, zigzagueando para hacerlo más fácil, trataba de olvidar lo pesadas que se habían vuelto las zapatillas. Cuando llegué arriba, empecé a notar que el viento suave que habíamos tenido todo el trayecto, ahora se iba acrecentando, y ya no era sólo una brisa constante: se había convertido en un corredor de viento que arrastraba arena por lo bajo, que me pegaba fuerte en las piernas y se me clavaban como mil espinas. Del otro lado, en el medio de las dunas aparecían, casi como un oasis, una isla de pastizales y un pequeño lago a lejos. Dunas en la ciudad. Arena en medio del asfalto. Una puerta al desierto al lado de los edificios.
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El Parque Regional Lomas de Arena es un área protegida creado en el año 1990, con más de trece mil hectáreas, de las cuales tres mil aproximadamente, corresponden a las dunas, su mayor atractivo. Lo más llamativo de estas lomas es su formación; nadie tienen bien claro cómo se originaron. Una versión dice que cuando el Río Grande se secó, dio origen a estos arenales, mientras que otra versión dice que la arena proviene de Argentina, aunque no hay dunas en ninguna otra parte alrededor.
El Parque Lomas de Arena se encuentra a sólo 16 kilómetros del centro de Santa Cruz, abre de 7am a 5pm, y se puede llegar tomando el 121 desde el centro (30-40 minutos). La entrada cuesta 10 bolivianos, y son 7 kilómetros de caminata hasta llegar a las dunas.
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Acerca de 

Cuando hice mi primer viaje de mochilera a los 18 años entendí que viajar era mucho más que algo que quería hacer sólo quince días al año. Cuando, dos años después, hice un voluntariado en Kenia, me di cuenta que aportar un granito de arena era algo que no podía dejar de lado.

Desde 2011 viajo y escribo en este blog: para compartir, para mostrar, para aprender, para entender. Escribo porque me gusta, porque lo necesito y porque es mi trabajo para seguir viajando.