San Juan es una excusa para juntarse a tomar y comer con familia y amigos.

DE FOGATAS SIN FOGATAS

Ya unos días antes de la fecha me habían preguntado si iba a festejar San Juan. Mi cara de perpleja parecía no indicarles  que yo no tenía ni idea de lo que me estaban preguntando. “¿Vas a festejar San Juan?”, me preguntan de nuevo. Otra vez mi cara de nada, y al percatarme de que no se daban cuenta de que yo no entendía a qué se referían, les cuento: no sé de qué me están hablando. “San Juan, la noche más fría del año”, me responden, como una obviedad. Yo, seguía sin entender.

En Bolivia, el 24 de junio en la noche se celebra la noche de San Juan de Bautista, la noche más fría del año, y la gente hace fogatas, come panchos, toma algo en compañía de amigos y familiares. No sabíamos cómo iba a ser este año, pero parece que siempre siempre fue una noche helado. Yo, en secreto, espero que este año no haga tanta frío. Tengo miedo que la ropa no me alcance.

Más allá de que lo que me contaron, sigo con dudas. ¿Por qué se supone que se festeja? ¿Qué tiene que ver San Juan de Bautista (que no sé quién es) con que la noche sea la más fría? ¿Por qué el 24? Pregunto un poco más, todos dudan un poco el origen, o por qué se festeja, pero ellos lo celebran. Saben que es la noche más fría del año y la noche de San Juan de Bautista, y con eso basta.

En Perú, se sigue celebrando el Inti-Raymi.

En Perú, se sigue celebrando el Inti-Raymi.

Leyendo un poco (ya que nadie sabía explicarme bien, quería sacarme la duda), me enteré que San Juan es una fiesta pagana, de origen celta, que comenzó en el hemisferio norte, para celebrar el solsticio de verano el 21 de junio encendiendo fogatas para “dar más fuerza al sol”, ya que a partir de esta época el sol es más débil y los días se acortan. Mientras tanto, la cultura Inca  tenía dos fiestas primordiales: Capac-Raymi (Año Nuevo) en diciembre y Inti-Raymi (Fiesta del Sol), que se celebraba el 24 de junio en la explanada de Sacsahuamán, en Perú, donde se pedía menos frío y se rogaba por las cosechas. Con la conquista a América, los españoles trataron de eliminar creencias y celebraciones propias y sustituirlas por festejos cristianos, y es así como el Raymi fue sustituido por la celebración de San Juan. Con él, se incorporó el ritual mayor: prender fogatas donde quemar muebles, ropas, papeles y cualquier cosa veija o que trajese un mal recuerdo, para deshacerse de ello y dar paso a lo nuevo.

San Juan Bautista es el santo del porvenir, bajo cuyo amparo se conocen sus secretos y se aumentan los bienes, por lo que se conmemora la fecha de su nacimiento para que el santo los bendiga con salud, fertilidad y prosperidad. Además, en las zonas rurales se cree que el fuego de San Juan limpia la tierra, que luego se llenará de pasto y flores. Aunque esta fiesta es muy anterior al cristianismo, fue la religión católica la que sincretizó los cultos. Juan el Bautista bautizaba por inmersión, y es por eso que se dice que el 24 las aguas son bendecidas, motivo por el que en el hemisferio norte muchos van a la playa, y en el hemisferio sur, la costumbre es tomar baños de agua fría. En Bolivia, otras costumbres de la fecha son hacer corralitos con cenizas para ver las huellas de animales que se van a reproducir durante el año, cortarse el cabello para que crezca más y con más fuerza (parecido pero diferente, me hizo acordar a lo de cortarse en cuarto creciente), conocer el porvenir vertiendo estaño o plomo en agua, colocar tres papas debajo de la cama y ver cuál sale para conocer el futuro (la pelada significa pobreza; la  que está a medio pelar, que la persona tendrá lo suficiente para vivir, y la que tiene la piel, que las riquezas vendrán).

Entre las costumbres, está la de saltar sobre el fuego.

Entre las costumbres, está la de saltar sobre el fuego.

Con Guddy, el chico de AIESEC de la casa donde estoy parando, íbamos a ir a una fogata con amigos, pero como su familia preparaba comida para San Juan, nos quedamos. Panchos y diana (leche con coco y claras de huevo batidas a nieve) servidos, y la botella de singani, un destilado de uva moscatel típica de la zona, que íbamos a agregar a la diana, arriba de la mesa. Todo listo para celebrar como se debe. O casi. Es que para que sea completo, tendrían que estar las calles cerradas, tener una fogata, bailar y saltar sobre ellas. Sin embargo, desde hace unos años está prohibido, por la contaminación que genera. Es que claro, antes, las quemas eran casi higiénicas, porque no había ni siquiera servicios de recolección de basura, y se aprovechaba a quemar todo. Hasta hace unos años, las ciudades aparecían nubladas por el humo el 25 en la mañana, por lo que hoy en día las fogatas están prohibidas para evitar la contaminación ambiental (por los plásticos, gomas, pinturas, etc., que se queman). En todo caso, la tradición sigue viva con reuniones entre amigos y familia, donde se pasa el frío de la noche comiendo y tomando. Las típicas de la noche son además de la diana o leche de tigre, el canelado (agua de canela con singani) y el ponche de vino (vino tinto hervido, con canela y azúcar).

San Juan es una excusa para juntarse a tomar y comer con familia y amigos.

San Juan es una excusa para juntarse a tomar y comer con familia y amigos.

Cuando me preguntaron durante la semana si había festejado San Juan, ya podía decir que sí. Y además, ahora sé qué es.

Acerca de 

Cuando hice mi primer viaje de mochilera a los 18 años entendí que viajar era mucho más que algo que quería hacer sólo quince días al año. Cuando, dos años después, hice un voluntariado en Kenia, me di cuenta que aportar un granito de arena era algo que no podía dejar de lado.

Desde 2011 viajo y escribo en este blog: para compartir, para mostrar, para aprender, para entender. Escribo porque me gusta, porque lo necesito y porque es mi trabajo para seguir viajando.