lamparas bazar turquia

PARA PERDERSE

Creo que el primer “wooow” del viaje fue Estambul. Tan distinto, tan musulmán, tantas mezquitas, tan diferente… Apenas llegué al aeropuerto lo primero que me llamó la atención fue que como argentina no necesitaba hacer visa mientras que los europeos y norteamericanos si. Se ve que me quedó grabado porque uno siempre cree que ellos tienen todo más fácil, así que yo lo único tuve que hacer era una trámite migratorio corto sin mucho más. Apenas terminé todo me tomé un colectivo de transporte a Taksim, el centro de Estambul (algo que tomé como costumbre y me resultó muy útil ya que por ejemplo en los aeropuertos el cambio es más caro que es el centro comercial, es llegar al país ya con dinero local para evitar cualquier inconveniente y no quedar barada en una estación de trenes a las 12 de la noche con -15°C como me pasó en Rose, la frontera entre Rumania y Bulgaria, sin entender el idioma y sin una moneda de plata del lugar). Lo primero que pude apreciar en el recorrido de más de más de media hora, era la cantidad de mezquitas que hay esparcidas en toda la ciudad, literalmente por todos lados. No por nada Estambul es conocida como la Ciudad de las Mil Mezquitas. Llegue el 1° de febrero al aeropuerto de Estambul desde Sofía, la capital de Bulgaria, ya que había tenido que comprar mi vuelo desde antes de salir de Argentina porque mi viaje de vuelta desde Madrid era para abril y por la visa de turismo no puedo estar más de 3 meses como turista en Europa.

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Entrando a Estambul

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Llegar a Estambul (en turco İstanbul), la ciudad más grande de Turquía y la tercera más poblada de Europa con 12 a 18 millones de habitantes (dependiendo a quien le preguntes…!), fue realmente impactante. Es una gran mezcla de cosas, los hombres se nota mucho la diferencia pero las mujeres las veo mucho más occidentales. Es una ciudad llena de vida; llena de turistas, de gente;  llena de movimiento; llena de cosas hechas a mano, joyería hermosa, mantas, ropa; llena de lugares por recorrer, llena de historia por conocer y cultura por vivir. Creo que después de unos días sólo la puedo describir con una sola palabra: impactante.

Kız Kulesi, Torre de la Doncella,

A la izquierda, Kız Kulesi, Torre de la Doncella, construída en 408 A.C., en ese entonces situada entre Byzantion y Crisópolis para controlar los movimientos de los barcos persas en el estrecho del Bósforo. Utilizada como un faro desde hace siglos, el interior de la torre se ha convertido en un popular café y restaurante.

Ballon de Estambul

El Ballon de Estambul y gaviotas desde el ferry, cruzando desde Asia a Europa

Gülhane Parkı cuerno de oro

Descansando en un bar en Gülhane Parkı, con una vista al Cuerno de Oro

Yeni Camii o La Nueva Mezquita

Yeni Camii o La Nueva Mezquita

Bazar de las especias.

Bazar de las especias.

Puente Gálata

Pescando en el Puente Gálata

La combinación de imperialismo y posición estratégica desempeñó un papel importante entre Europa y Asia, y más tarde como un incentivo para África y otros territorios, convirtiendo Constantinopla en la gran urbe europea en términos de comercio, cultura, diplomacia y estrategia. Más tarde, Constantinopla cayó bajo dominio turco en 1453 tras años de conflicto, y los otomanos pasaron a denominar la ciudad İstanbul. Durante el período otomano la ciudad experimentó un cambio cultural completo, y pasó de ser una ciudad bizantina imperial y cristiano ortodoxo a otra otomana e islámica.Creo que mucha de toda esta riqueza cultural se la da sus más de 5.000 años de historia: la ciudad fue establecida por los griegos en 667 a. C. y nombrada como Bizancio. A través de los años, la ciudad estuvo en manos de los persas, espartanos, atenienses y macedonios. En el año 191 a. C. la ciudad pasó a ser aliada de Roma. La estratégica posición de la ciudad atrajo al emperador romano Constantino I el Grande, quien en el año 330, fundó de nuevo la ciudad como Constantinópolis en su honor y la convirtió en capital del Imperio Romano, y luego de éste dividirse, del Imperio Romano de Oriente.

En 1923, Mustafa Kemal Atatürk estableció la República de Turquía  y la capital fue trasladada de Constantinopla aAnkara. İstanbul se adoptó como nombre oficial en 1930. Más recientemente, en 1963 se firmó el Acuerdo de Ankara, que constituye el primer paso del país en su proceso de integración en lo que actualmente es la Unión Europea, en la que todavía están intentando entrar.

lamparas bazar turquia

Cientos de colores en todos lados… en la decoración

conservas

en la comida…

azulejos

en azulejos…

gato de van turquia

y hasta en los ojos de los gatos!

conservas aceitunas turquia

Y decenas de sabores

El sonido invade la ciudad cinco veces al día

El sonido invade la ciudad cinco veces al día

chai turquia

Súper típico en la vida diaria: parar a tomar un chai (té), incluso en la calle.

Estambul es impactante, única, vibrante. Es una ciudad que se vive con los cinco sentidos: el olor de las especias en los bazares, las multicoloridas alfombras, ropas y objetos de decoración que se venden en los mercados, el sonido que emiten las mezquitas 5 veces por día cuando el Imám llama al rezo, el sabor del tan cotidiano té turco y de los picantes kebab, el placer de quedar increíblemente suave después de una baño turco en un hammam.

Sin dudas, Estambul es una ciudad que merece la pena visitar, en la es necesario quedarse por más que sólo unos días, y en la que resulta increíblemente fascinante perderse. 

Acerca de 

Cuando hice mi primer viaje de mochilera a los 18 años entendí que viajar era mucho más que algo que quería hacer sólo quince días al año. Cuando, dos años después, hice un voluntariado en Kenia, me di cuenta que aportar un granito de arena era algo que no podía dejar de lado.

Desde 2011 viajo y escribo en este blog: para compartir, para mostrar, para aprender, para entender. Escribo porque me gusta, porque lo necesito y porque es mi trabajo para seguir viajando.